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imperfectamente mia

imperfectamente mia
​No sos perfecta, y menos mal. Qué aburrido sería querer a alguien que no tiene grietas por donde dejarse ver. Es precisamente esa imperfección la que me tiene acá, anclado, contra las cuerdas. Porque la perfección es una mentira que se vende en vidrieras, pero lo tuyo...
lo tuyo es real, es de carne y hueso, y es lo que me vuela la cabeza.
​Me da pánico el calendario. Me aterra pensar en un martes cualquiera despertarme y que tus ojos no estén ahí para fusilarme. Porque cuando me mirás así, como solo vos sabés, con ese amor que te sale por los poros y que te define, me desarmás. Me dejás sin defensas, tirado en el piso, dándome cuenta de que antes de vos yo no sabía nada de la vida.
​Tu cuerpo... parece que lo diseñaron a medida para que encaje con el mío. No sobra nada, no falta nada. Es un mapa que solo yo sé recorrer. Y tu piel, ese roce que me eriza hasta el alma y me recuerda que estoy vivo. Sos el caos más hermoso que me pasó, y te elijo así, rota y genuina, antes que a cualquier manual de instrucciones