Infierno (POST)
Muerto mi cobayo,
entrelazado al cielo.
Laurel mezquinado
a pobres plebeyos.
Infierno,
oh, el infierno...
Me quedo descontento,
mirando al cielo.
¿Quién fue en vano?
¿La tierra o el cielo?
Nosotros, los humanos,
tenemos el derecho.
Un derecho a observar,
con las retinas juzgar,
no saber amar
a quien no sea capaz.
¿Quién me da la respuesta
a mi duda incierta?
¿De dónde brotamos?
¿A quién le fallamos?
La realidad
es difícil de contar,
puesto que...
nadie sabe qué contestar.
¿Vida o cielo?
¿El cielo o el infierno?
Nos dieron todo
y acabamos con todo.
La tierra es
un nuevo infierno,
hecho por...
tu propio cerebro.
Arde el laurel,
brilla al cien,
mientras dirige al pez,
el pez que comeremos.
Monstruos hay
en cualquier lugar,
no solo en el infierno,
indiscutible y sereno.
Un infierno,
oh, el infierno,
un gran infierno
es el cielo eterno.
Un infierno,
un infierno en tu cerebro,
donde brilla aquel
bendito laurel,
quemándote el pecho.