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Insomnio que arde

Insomnio que arde
A esta hora de la noche ya es tarde,
y de nuevo voy a desvelarme.
Esta noche siento que necesito un calmante,
tal vez… algo más que un amante.
No quiero saber nada de las personas que conozco,
porque con ellos es lo mismo de siempre:
problemas, discusiones, disgustos
que agrandan lo que ya está roto.
Hoy quiero olvidarme de que existen,
si empecé mi rutina temprano,
también quiero cerrar el día
con algo limpio… algo sano.
Ya no quiero seguir recordando
las cosas que por dentro me fueron quemando.
Hoy fue otro día en que seguí luchando,
aunque por dentro siga temblando.
Quiero evitar los problemas,
pero siempre vuelven a mí,
como si supieran mi nombre,
como si vivieran aquí.
Y ya no quiero seguir relatando,
porque quien lea esto dirá que es demasiado,
pero no sabe el peso exacto
de todo lo que he callado.
Hoy quiero sentirme como un diamante,
duro, brillante, intacto,
aunque por dentro sea fuego
latiendo en cada impacto.
Soy ese fuego fascinante,
que no se apaga aunque arda,
pero aún así necesito
a alguien que no se aparte.
Un navegante… quizá,
alguien que no tenga miedo,
que no huya de mis mareas
ni de todo lo que llevo.
Quiero conocer a alguien interesante,
pero antes de eso, tal vez,
deba aprender a quedarme
conmigo… sin desaparecer.