C

INTERLOCUTOR

INTERLOCUTOR
—¿Eres feliz?
—Claro que lo soy, mira cómo sonrío.
—¿Eres feliz?
—… ¿por qué lo preguntas? ¿O acaso no puedes ver cómo me río de tus tontos chistes, o cómo mi boca se curva con ademanes extraños por exceder mi sonrisa?
—…
—¿O acaso no oyes cómo mi familia me ama, cómo mis amigos son fieles?
—…
—¿No sientes el tacto distintivo con el que me tratan? En ellos hay amor hacia mí.
—¿Eres feliz?
—…
—…
—Claro, ¡claro! jajajaja, por supuesto…
por supuesto que no.

No sabes lo que es sentir ese cuarto frio, lúgubre y tan agobiante. Mis sentidos no aguantan ese sonido mudo, esa luz oscura y el tacto con eso…
impalpable.

Todos necesitamos amor.
Sí, eso, todos lo necesitamos.
Y si yo puedo darlo, no sabes cuán feliz voy a ser…
No sabes qué infeliz es intentar escuchar el latido de un corazón cuando
en mi vida
el tacto se produce por
el pensamiento y la imaginación.

Y me gustaría gritar: ¡¡¡¡soy amado y ellos también, qué dicha y regocijo tengo hoy y siempre!!!!
Pero…
En alguna primavera lo sé, en algún invierno tal vez, será tal el amor que no volveré a hablar con el reflejo de la pared.