jugando a ser poeta
Siempre se me dio quedarme solo, lo supiste desde un principio; esta vez yo me voy tranquilo, porque sé que todo fue real.
Siempre te amé a mi manera, aunque quizás no fue la más cordial.
Me siento bien por no hacerte daño, aunque me siento mal por dejarte volar.
Pensando pegado a la ventana, que ahora puedo serlo todo, menos tu pareja ideal. Escribiendo, viendo las gotas de lluvia caer, jugando a ser poeta.
¿Y ahora quién, con un beso te lleva al edén?
Puse el nombre de los dos en ese tren, ahora ven; te pondré mis manos de sostén. Deja que gane este recuerdo, que por aquí nada va bien
Me la paso buscando tu aroma en aquella ropa vieja; acostado en la cama que lo hicimos, ahora es fría como un panteón.
Mi mente me pregunta: “¿por qué la dejas?”
Pues, para que vuele feliz; porque aquí juntos se matan, y separados se mueren.
Eres invisible, y aún así, es hermosa tu genética.
No quiero vivir sin morir entre tus brazos, y aunque es demasiado fuego, quemo los lazos.
Abrázate a mi alma con todo lo que quieras.
Lame mi cuello.
Deja tu sello.
La noche pregunta que donde dormimos.
Y claro que me duele, pues nada me lo cura el tiempo; me quedé sentado, esperando en el mismo asiento.
Traté de darlo todo por ser lo feliz del cuento. Pregunto: "¿qué pasó?
Respondes: “yo no sé”
¿A caso no me ves o jugamos a ser ciegos?
A