La cima
Abajo, en el abismo, yo.
Yo, desde la fosa, volé por tí.
¿Y a dónde volé?
A tus pies y me conformo.
Era lo que creía, pues la verdad
ya volaba en tus brazos,
en tu regazo, detrás de tu escudo.
Y fui pies, alas, regazo y escudo
para otros.
—¡Ey, tú! Cuando estés en la sima
no solo veas el fondo
mira a la cima.
Fui palabras.
Fui una bolsa de verduras.
Fui un puñado de billetes.
Fui un soñar despierto.
Fui un juego.
Fui un hermano.
Fui un hijo.
Fui un padre.
Fui una palmada, un beso y un abrazo.
Seré la cima para muchos.
Seré un patrón.
Seré un mercado, con algunas buenas cervezas.
Seré una transferencia bancaria.
Seré un visor de esperanzas
Seré un show de diversiones
Seré un amigo (no necesito explicar más).
Seré alguien cuidado por ti.
Seré tu ángel en secreto, que apague tus fiebres.
Seré y me convertiré en el afecto que precises.
Hoy,
soy yo abajo, en el fondo del precipicio.
¿Y a dónde volaré?
A tus pies para conformarme.
Sin creer que en verdad
ya estaré volando en tus brazos,
en tu pecho, protegido por tu escudo,
para volver a ser pies, alas, regazo y escudo para otros.
—¡Ey, tú! ¡Aquí, en la cima!... ¡Ya te saco!
Solo sigue viendo hacia arriba y no a los lados.
Acá alguien nos hará volar juntos.
J
La cima