La duda rompió
contra el cansancio,
le dio un no caut
a la razón y terminó ganando.
Hoy mi corazón
entre mariposas de colores
y un legado firme de amor
se retira del
paraíso que lo vio llegar.
Porque vale más la
dignidad que el deseo
porque el hombre debe amar
pero jamás olvidar su verdadero
valor.
Eso le llamó romper la red,
vaciar la bomba fuera de casa.