E

La fosa.

La fosa.

Me corté con la rosa más hermosa,

la sangre de sus espinas no dolía.

No lo notaba, no temía,

aunque la fosa ahí yacía.

En sus besos yo ahogaba

las cosas que no veía,

sus puñaladas me perseguían,

con la fosa en la lejanía.

En la carrera corrí sola,

aún siendo de relevos.

Él celebraba la victoria.

Ya la fosa no tan lejos.

Los pájaros cantan sin preguntar,

pensando que le podría gustar.

Le molestó y no empatizaría.

La fosa ya se veía.

Cuando de la fosa cuenta me dí

y de mis heridas abiertas sufrí,

ya en el fondo estaba,

no ví lo que me arrastraba.