La música,
¿sabes?
No es solo un ruido que llena el aire.
Es el latido que se sincroniza
con la adrenalina que me queda.
Es ese cable a tierra
cuando todo se está yendo al carajo.
vos,
Música,
eres el código Morse del alma,
donde las notas son el mensaje
que la boca no supo decir.
sos esa memoria sin fecha,
que con solo un acorde,
me devuelve a un martes de hace diez años,
con la misma ropa y el mismo miedo.
Eres el ladrón de silencios a mitad de la noche.
El que llega, sin pedir permiso,
y vacía mi cabeza
de los pensamientos que pesan.
Eres la terapia de los pobres,
el diván que no te cobra,
pero que te cura las heridas
con un solo estribillo.
Por eso te respeto.
Porque te pones la ropa
de la alegría más pura que sentí,
y a los cinco minutos,
te vestís de lágrima y reproche.
Y no te quejas,
solo me das el tono exacto para sentir.
La vida, sin ti,
sería solo una película muda y mal iluminada.
Un paisaje gris, sin la furia del rock
y sin la calma de la guitarra.
Eres el pulso que me dice que sigo vivo