La prisión de la ignorancia.
Los grilleres se convirtieron en prisiones de madera que nos mantienen en la ignorancia.
El mundo mismo se encuentra sometido bajo las doctrinas de la gran sociedad, que alimenta tu cerebro con información sin valor, y sin pensarlo comienzas a modelar el barro del destino con el agua de tus dudas.
Eres prisionero de tu propia ignorancia, tu alma anhela la libertad y el saber, pues bajo tus acciones solo alimentas tu ego y cultivas cada vez más tu cuadrada forma de pensar sin detenerte a entender la arquitectura del porqué.
Que los libros sean el alimento de tu alma, ya basta de caminar con los ojos dibujados sobre los parpados, aprende a cosechar amanecerer en la palma de tu mano, y a comprender el alfabeto de los relámpagos.