I

la sombra de un para siempre

la sombra de un para siempre

Me diste un “para siempre” que sabía a despedida,

aunque al mismo tiempo tu boca,

esta frase a otros oídos repetía.

Ahora me he quedado con la duda,

es verdad que que el amor no existe

o es que me manipulaba esa sonrisa tuya.