La tarde helada
Una golondrina voló sin pedir permiso, en una tarde helada levantó vuelo,
miró su nido q la esperaba y aún así la nieve mojaba.
Pensó en el viento q la asotaba, pensó en el frío q la frenaba, sin embargo era más fiel su anhelo de buscar paz donde no la encontraba.
Voló alto siguiendo su instinto de ave libre, de ave sabia, como quien ama el soplo de una tarde helada.