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La Vecina

La Vecina
Silueta desaliñada de cada matinada,
exhalando el humo de un cigarro sin pena;
aúlla el lobo con su puesta de escena
Al ver su figura en la balconada.

Quinto palco preferentecon vistas a la luna llena,
donde una mirada indecente
Desnuda la soberbia de sus curvas en la mente.
Curvas con galones
Por pijamas de mercadillo,
que dejan ver, a veces, pendones
Y, otras, por lotería, una muestra de canalillo.

Separados por una avenida
Y unidos por el humo de un cigarrillo,
acompañan a mi café las curvas de la vecina.

Autor: GLAS
La Vecina