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La vida a veces puede parecer difícil, dan ganas de abandonar los sueños, creer…

La vida a veces puede parecer difícil,

dan ganas de abandonar los sueños,

creer que si te detienes un momento

todo acabará en silencio.

Y pensar que tu camino

ya no quiere continuar,

que el destino se ha perdido

y no sabe a dónde ir más.

Pero hoy te hablo yo,

que he pensado muy similar a ti:

no te rindas, recupera fuerzas,

vuelve a intentar seguir.

La vida con sus retos

a cualquiera puede cansar,

y a nadie le hace daño

un momento para descansar.

Pero recuerda levantarte luego,

pero recuerda tus sueños cuidar,

resiste ante las piedras del camino,

que también te pueden enseñar.

La vida seguirá trayendo desafíos,

eso nunca cambiará,

pero aprende a ver las piedras

como escalones para avanzar.

Si te caes diez veces,

levántate once sin dudar,

y si tu mochila pesa mucho

date un tiempo para descansar.

Es mejor compartir las cargas

con alguien que te pueda ayudar,

porque el camino es más ligero

cuando alguien te quiere acompañar.

Llora si quieres llorar,

no lo guardes en tu interior,

porque el silencio prolongado

a veces causa más dolor.

Ríe si quieres reír,

vive la vida con emoción,

una sonrisa a veces cambia

lo que ve el corazón.

Y si por casualidad

has tocado el fondo del barril,

no es tan malo como parece,

porque ahora solo queda subir.

Y si ves a alguien allí abajo

no dudes en ayudar,

recuerda cómo te sentías

cuando te tocó estar.

Porque las cargas compartidas

pesan siempre un poco menos,

sobre todo si quien te ayuda

ya caminó esos senderos.