Lastre
Mis pulmones no se llenan tanto como les suplico.
Mis temores no mueren por mis vanas puñaladas.
Arriba, la silueta del sol
detrás del manto gris,
pesada de tantas tormentas.
Abajo, yo,
casi sin silueta.
Y me arremolino
entre la densa y lóbrega tristeza
y la anhelada luz de esperanza.
Temo.
Oro.
Duermo.
Peco.
Temo.
Sueño
con verme libre de deudas y asedios,
de conclusiones e índices apuntándome,
y de básculas y flexómetros.
J
Lastre