Le tengo miedo a muchas cosas,
por ejemplo a la oscuridad,
imagina si algo me toca
y no lo puedo mirar.
Le tengo miedo a las cucarachas,
y peor si saben volar,
corro sin mirar atrás
sin siquiera respirar.
Le tengo miedo a muchas cosas,
me llamo cobarde sin dudar,
pero hay tres que pesan más:
la soledad, el futuro
y también el fracasar.
Soy buena en lo que hago,
me considero ejemplar,
pienso rápido y veo lejos,
sé que puedo destacar.
Pero me asusta el mañana,
¿y si llego a decepcionar?
¿y si elijo un camino
que no me haga ni soñar?
Quizá no sea suficiente
para lo que quiero ser,
quizá mi futuro no florezca,
no lo pueda sostener.
Tal vez me marchite
como una flor sin sol,
si no encuentro una luz
que me dé dirección.
Temo quedarme sola,
¿y si nadie me quiere?
¿y si todos se van
porque sienten que molesto y hiero?
¿Por qué siento tantas sombras
si a veces brillo de verdad?
Un día me creo extraordinaria
y al otro me quiero ocultar.