Llegan los ecos de tus suspiros,
llegan como contrastes que anuncian un otoño.
Estás tan dentro de mí y a kilómetros de ser uno solo.
Mi pecho se agita, mi pulso se une
con la vibración de un entorno que pasa rápido.
Todo un mundo ahí afuera,
y ahora lo único que quiero
es estar en el tuyo… ¿cómo sucedió?
La mente me ganó esta mano,
desarmando mi corazón y vulnerando mi razón.
Quiero encapsular este momento, este instante de dos,
y que perdure hasta que lo hagamos eterno,
porque un destello no se puede dejar apagar.
Te encontré… dime que estás para mí,
en esta densa oscuridad, con tus brazos abiertos para cobijar mi desnudez.
Me siento tan insignificante ante este sentimiento.
Recorrer tu piel,
cual mapa de tierras desconocidas que deseo explorar.
Cada detalle no puede ser ignorado; me deslumbras…
tocas cada fibra y resuenas en todo lo inexistente.
Te vuelves omnipotente…
y seguro no lo notas, no notas todo lo que irradias en mi mundo.
Y es que en mí existe una tormenta,
y no tengo dónde escapar.
J
Llegan los ecos de tus suspiros, llegan como contrastes que anuncian un…