Madre
Cada momento a tu lado fue una montaña rusa.
¿Feliz o enojada?
Yo a quien más conocí fue a tu lado malo.
Cada día a tu lado fue un tren en el que cada vagón era diferente,
pero en el exterior todo parecía igual.
¿El odio por haber sido madre joven?
¿El dolor de haber perdido a mi padre y yo ser solo un recuerdo de él?
¿O más allá de eso, simplemente odio sin razón?
Intentando ganar tu aprobación cada día,
recibía nada más que reclamos y castigos irracionales.
Siempre sentí que todo lo que me hacía feliz era arrebatado por ti
mi relación con mis abuelos por ser terca y no recibir consejos,
alejarme de mis amigos porque me divertía.
Pero sobre todo, tus castigos.
¿Qué madre deja a su niño sin comer?
¿Qué niño crece con miedo de hacer cualquier acción?
En su momento nunca lo comprendí, siempre pensé que era normal.
Pero los padres de mis amigos los iban a buscar…
No sentía envidia,
sentía decepción porque no pudimos vivir esos recuerdos.
Sé que ahora quieres cambiar,
pero después de tanto tiempo, ya no tiene mucho valor para mí.
Separar a tu hijo de su primera relación,
hacerlo sentir de la mierda.
Un niño afuera de su casa,
que no podía entrar porque tus palabras fueron claras:
"Agarra una mochila y vete."
No sabes lo que se siente tener los ojos llenos de lágrimas
en medio de la calle
y que alguien se acerque y pregunte:
"¿Por qué lloras? ¿Qué haces afuera tan tarde?"
Obviamente no dije nada, eso podía meterte en problemas.
Tal vez fue mi culpa por no ser el mejor hijo.
Tampoco fui el hijo ejemplar ni el hijo que causa problemas por donde pasa.
Pero realmente no importa.
Yo solo te seguiré apoyando,
aunque en el fondo tenga ese peso
de haber querido una mejor infancia.
No solo una mejor infancia…
una mejor infancia contigo.
N