Me es difícil comprender tus argumentos repletos de falacias engañosas y de ruidos. Tus complejos y oscuros sentimientos más que los míos. Tus decepciones y sus razones sin aparentes razones lógicas. Estoy cansada ya de interpretar, de intentar encontrar alguna respuesta oculta en medio de esta indiferencia tuya, tan ajena, distinta a tu persona
Ahora apenas te asimilas
a los pocos rastros de tus ausencias
parecidas a la demencia,
aquella compleja, molesta, estorbosa
que da una y otra vuelta sospechosa, maliciosa.
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