Me mirabas
Me mirabas por encima
y te acepté como mi sol.
El cielo tenía celos
de los zafiros que posees por iris,
me obsesiona, me apasiona.
Eres una perfecta casualidad,
una grata maldición.
Me mirabas por encima
y te acepté como mi cometa
volando lejos de mí.
Cuanto más me utilizas
más se regocija mi corazón.
Pues un solo instante contigo
es una eternidad de caricias al alma.
Aliméntate de mi carne,
bebe de mi sangre,
pues a ti te pertenezco.
Me mirabas por encima
y yo solo acepté soñarte.
A