Me siento tan sola
aunque vivo rodeada de gente,
veo a todos sonreír
y debería ser feliz… aparentemente.
Deseo llorar en tanta risa,
siento una profunda soledad,
tengo amigos que tienen amigos
y por eso a mi lado no están.
No son celos lo que siento,
es silencio en la amistad.
No sé por qué me pasa esto
si me dicen “popular”,
¿será que las amistades reales
no me quieren encontrar?
Quisiera llorar en casa,
pero ni eso puedo hacer,
temo que si una lágrima cae
me vayan a reprender.
Deseo a alguien que me abrace
y me quite esta soledad,
y aunque no esté aquí a mi lado
sé que me puede aliviar.
Él logra calmar mis miedos,
me devuelve la tranquilidad,
solo espero no cansarlo
ni que se quiera marchar.
Le tengo miedo a la soledad,
al futuro y a fallar,
a no ser suficiente
y a poder decepcionar.
En este poema libero
lo que no puedo llorar:
tristeza, miedo y vacío
que me cuesta expresar.