MELANCOLÍA
Maldita melancolía que me acompaña día a día,
no me abandonas como una fiel amiga.
Solo te desvanece el mundo por unos segundos,
cuando el sol se rompe entre las montañas
y me obliga a recordar que aún hay belleza.
Melancolía, gran amiga,
que cuando te ausentas, te extraño…
y cuando regresas, lo haces con más fuerza.
Me has acompañado gran parte de mi vida,
en las sombras, pero siempre ahí.
La vida y sus cosas
me han obligado a vivir en melancolía.