Mi puerta
Encontrado atrás de la puerta,
porque en noches como esta
el abrazo de la brisa
es la única sonrisa
que consigo esbozar;
entonces entro a preguntar:
¿Por qué nadie quiere entrar?
Me pregunto si es la alfombra,
bienvenida, oculta en sombras,
o si acaso les molesta
que la ventana quede abierta;
y, cambiando de canción,
aún no encuentro la razón...
¿Quién me echó esta maldición?
¿Será la música que pongo?
Sea rock, sea jorongo,
divorciada del alcohol;
estoy arriba en mi balcón
en busca de una silueta
que mi casa tome en cuenta.
¿Qué misterio se despierta?
La basura ya he sacado;
la fachada, el decorado
y las moscas de los vasos,
lo que tengo lo arrepaso,
paso el día comprobando
y las noches esperando
una equivocación,
un "sí" a mi invitación,
que se coman las semillas
que he dejado en la vasija
en lo hondo de mi jaula.
Trasnochados e incautas,
por favor, no se detengan,
la distancia no mantengan.
Sólo llamen a la puerta.
𝘿