Mirada
Conozco tu mirada,
no es enojo… es distancia,
esa forma callada
de romper la confianza.
Tus ojos, tan claros,
mis diamantes más frágiles,
brillaban distinto
cuando aún eran cálidos.
En cada 11:11
pedía tu roce,
mientras tú te escondías
de algo que no supe.
Cometí un error,
pero no fue inocente:
confundí tu miedo
con orgullo ausente.
Y fue tu mirada
la que me hizo cambiar,
porque no era frialdad…
Era deseo de conectar
Mi corazón, herido,
se inventó un delirio
Me sentí perdido
En algo no ocurrido
N