Necrópolis del olvido
Sin lágrimas más, déjadme reclamar.
Del bálsamo tuyo,
que no podéis darme más.
Mis huesos, en su terreno,
dejad reposar.
Pues sereno hallaré,
En vuestra "Necrópolis de la olveidad".
Féretro cariado, veréis jamás.
Allí pues, por siempre,
Yaceré nunca más.
Así tal, dejadme reclamar.
Vuestras lágrimas soltar,
En mi necrópolis de tu olveidad.