No me digas que me quieres
Si mis heridas no te pesan,
no pronuncies mi nombre con ternura.
El amor no pasa por encima del dolor
como si no existiera.
No me hables de querer
si puedes mirarme caer
y seguir de pie, intacto.
Querer también es detenerse
cuando el otro se rompe.
Si hacerme daño no te duele,
entonces no es amor lo que ofreces,
es costumbre,
es miedo a estar solo,
es cualquier cosa menos cuidado.
No me digas que me quieres
si no te tiembla la voz
al verme sangrar.
J