Nuestros colores
Y sí,
mi piel, mis ojos, mis ropas, mi pelo eran amarillo, azul y rojo, destacando el plateado y el blanco como destellos en mi cuerpo.
No había verde en mí.
Y los verdes no lo querían,
aunque compartimos el rojo, aunque compartimos especie, aunque compartimos sueños y miedos.
Aunque fuéramos personas.
No lo valíamos.
Porque la fuerza y valentía que muchos de los nuestros usaron
para caminar, volar
dejar de lado a su familia, historia y esencia
no importa, no es suficiente,
somos los malos porque no hay verde en nosotros.
Porque solo nos ayudarían si desgarramos nuestra piel,
si la pintamos de verde.
Porque si no lo hacemos, no valemos.
Refugio.
Sales en busca de un refugio.
Y te acogen.
Pero en el momento que quieras crecer, no te dejarán,
no debes brillar,
y si lo haces será tu problema
y será eso, un problema.
Porque, alzan la voz, y piden talento
pero solo cuando ellos quieren
cuando otros colores ya se hicieron cargo de volverlos talentos.
Porque, por qué invertir en el desarrollo de extraños.
Eso sí llaman extraños,
a los que llevan años.
Años compartidos, tradición,
amor y talento.
Pero no es suficiente,
no lo vale, no lo valen,
porque no han destrozado su piel para volverse verdes, porque incluso si lo hicieran su sangre nunca sería verde.
Y aquí estoy,
pidiendo perdón por haber nacido azul
pidiendo perdón por no destrozar mi piel
pidiendo perdón por no haber construido una máquina del tiempo
Una máquina del tiempo
Para haber nacido verde
Una máquina del tiempo
Para arreglar los asuntos de azules de siglos pasados
Una máquina del tiempo
Para haber cambiado las reglas de los verdes
Y aquí estoy,
Pidiendo perdón por los azules que queremos crecer
Pidiendo perdón por todos los que no satisfagan a los verdes
No podemos hacer nada
No podemos cambiar nada
No podemos creer ni crecer,
pero eso es mentira,
eso es lo que algunos, algunos, verdes quieren hacernos creer.
No todos los azules son iguales, el azul también es pureza.
No todos los verdes son iguales, el verde también es esperanza.
Todos somos personas
Y no nos deben detener
Jamás debemos dejar de creer, de crecer.
Jamás debemos dejar de creer que podemos crecer.
Grises, rojos, negros, amarillos, blancos, naranjas, cafés, morados, rosas, verdes, azules.
Todos las voces, colores y almas merecemos poder creer.
N