Ojos
Mira mis ojos
y date cuenta de cómo te reflejas en ellos.
Porque aunque intente verme normal
sigues viviendo en mi mirada,
como si una parte de ti
hubiera decidido quedarse ahí.
¿Recuerdas cuando empezaste a alejarte?
Yo apoyaba mi cabeza sobre la mesa
y te observaba en silencio,
intentando entender
cómo alguien puede seguir tan cerca…
y sentirse tan lejos.
Tú hablabas, sonreías,
seguías siendo tú,
pero algo había cambiado
y mis ojos lo notaban todo.
Ahora veo en otros
las cosas que antes eran nuestras.
Las risas,
la cercanía,
esa versión tuya
que alguna vez sentí solo mía.
Y quizás nunca lo fue.
Hubo noches
en las que me convencía
de que ya estaba superándote,
así que regresaba a tus recuerdos
solo para probarme
que ya no podían destruirme.
Pero siempre terminaba igual.
Volviendo a ti
aunque fuera dentro de mi propia mente.
Lo peor es que te veo
y basta con que te acerques un segundo
para que mis ojos vuelvan a brillar,
como si aún quedara algo vivo
dentro de mí.
Pero te alejas…
y mis ojos regresan a la oscuridad.
A esa sensación fría
de saber que todavía te amo
aunque poco a poco
te estés yendo de mí.
Y quizás eso es lo más triste
que incluso cuando empezaste a romperme,
yo seguía mirándote
como alguien mira un ocaso.
Hermoso…
aunque sepa que está terminando.
N