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||Trono, la agonía|| (Melancolía) Oh Dios, la sabiduría eterna. ¿Cómo podría…

||Trono, la agonía|| (Melancolía)

Oh Dios, la sabiduría eterna.
¿Cómo podría llamarme yo?
Oh mi Dios, el fin se acerca.
Y fue mi culpa, el gran pecador.

Porque esto no es un fin.
Esto no es un bucle.
Solo cambia,
pero no destruye.

Si eso no les gusta,
lo cambio por ellos.
Divinidad inculcada,
arrancada de sus bellos cabellos.

Es increíble… la tempestad.
Nunca nadie te habla de la libertad.
Tuerce los rizos que antes eran tuyos
y roba las manos de lo que antes era de muchos.

Porque así se explica cómo nace,
cómo nace el trono.
El rejuvenecimiento es lo que yace
sobre aquello que alguna vez tuvo rostro.

Si alguna vez el trono te lastima,
yo de ti no lo perdono.
Pero tampoco haría nada,
porque el trono eres tú, yo y el abandono.

Nosotros lo construimos,
nosotros somos el margen.
Somos los que vimos,
y tiempo pedimos que alarguen.

Sentada la angustia reencarnada en vida.
Las manos son el asiento; antes había vida.
Con un tono feroz, te mirará por encima,
y lo negro predominará el clima.

Porque el trono…
Oh, el trono…
Las manos lo conforman,
y la poesía en sus venas es la que informa.

La melancolía a la derecha de la angustia,
ahí siempre estará.
Porque ahora forman la industria
y ni gota de piedad darán.

Porque el trono son las manos,
las manos de poetas
que escriben con ellas,
y no necesariamente son de humanos.

Qué reluciente es el pesimismo.
Que caiga yo acompañado de todos.
Que fallezcamos todos por terrorismo
y nos crezcan ojos en los codos.

Un tono vibrante que mata la vida.
El rojo es el negro; pronto se te olvida.
Y dentro de la dignidad estamos todos,
con diferentes apodos.

Porque la melancolía y la angustia son lo mismo.
Todos somos lo mismo.
Y si arde el llanto,
que ardan los santos.

Cada poema hasta ahora construye la filosofía,
verdad que refuta.
Esto es la verdad absoluta
y marcamos la distopía.

Marcamos el rumbo…
el rumbo que ya está hecho.
Todo lo construyó el trono.
El trono, la agonía.

Aunque igual, seguiremos caminando en círculos.