Otra vez, no sé
Preguntan:
– ¿Cómo te sientes?
No sé
– ¿Estás triste?
No lo sé
– ¿Estás cansada?
Tampoco lo sé
Me lo preguntan, una y otra vez.
Como si pudiera poner en palabras lo que siento.
Insisten, como si dentro de mí hubiera una respuesta escondida,
como si guardar silencio fuera una forma de mentir.
Dicen que no quiero hablar,
que no quiero decirlo,
pero no entienden…
que de verdad no lo sé.
Me miro al espejo
y no sé quién soy.
Hay alguien ahí,
pero no sé si soy yo,
o solo lo que queda de lo que he reprimido.
Reconozco el cuerpo,
la mirada cansada,
pero no a la persona que está detrás.
—¿Quieres llorar?
No lo sé.
—¿O gritar?
No lo sé.
—¿Alguna vez te sentirás mejor?
No lo sé.
Solo sé que sigo perdida en mí,
que he guardado tantas emociones
y ahora no sé cómo sentirlas,
que cada pregunta me recuerda
que no me encuentro,
que ni siquiera sé quién habita este reflejo cansado,
ni cómo volver a mí.
M