Papel color hierro
En las manos tengo al tiempo, pero este no me hace caso alguno;
al contrario, me grita y desbarata todos mis versos,
desintegrando mis palabras, convirtiendo al amor en algo caprichoso y sin moral.
Nada es el tiempo ni lo que hoy en mis manos tengo.
Voy a envejecer con el corazón en las manos,
mirando el tiempo y los años buenos pasados.
Voy a seguir caminando cerca de la ventana
donde se asoma mi alma mirando nada.
Voy a envejecer con todas mis ganas
y este terco corazón esperando a que salgas.
Voy a envejecer con el tiempo, mis canciones y los gatos que ya no tengo;
todos se fueron creyendo que tú volverías con su tiempo, su comida y sus besos.
Voy a envejecer junto a los te quiero que hoy no son más que notas en un papel color hierro.
Se esconden, se cabrean detrás del nudo que hay en mi garganta.
Voy a mirar el tiempo pasar mientras me fumo los recuerdos
y esa telenovela que nunca acaba, y todo aquello que me reclama
la paz que solo tus muslos daban al alba.
Voy a envejecer con el corazón puesto en las manos;
las yemas de mis dedos ya gastadas de tanto borrarte, volverte a escribir y no decir nada.
Voy a envejecer sin entender el ruido del silencio
que está sellando mi boca y cosiendo este juramento.
Voy a envejecer y a querer lo poco que me queda
de tus segundos en mi tiempo, aquí en la cárcel que adorna mis huesos.
Las notas de Tachi