Hay veces que la vida me parece de mentiras
disecando mi alegría
y surgiendo un par de tristes melancolías
con los ojos cansados y hundidos
que invitan a ver la fragilidad
de mis pensamientos aturdidos,
mis lágrimas de cristal
que con el tiempo se van poniendo
cada vez más mal
y un conjunto de formas de morir
que abandonan mi alma y la desnudan
cada vez que pienso así.