Philautía
Mi deseo eterno,
Cumplido en un parpadeo, sí.
El amor más fugaz
y aun así, el “más real”.
Si alguna vez has sentido esta adrenalina,
sabes de lo que hablo…
No quisiera recordarte con tanta melancolía;
en realidad, no debería.
Debiste haber sido más cruel, aunque…
¿Qué puede ser más cruel
que una despedida sin un adiós,
sin siquiera un “hasta luego”?
Ahora veo que sí,
estoy recuperando mi realidad,
al dejar de pensar en cada recuerdo
que me hace sentir tu triste y sólida ausencia,
e imponer con certeza mi philautía.