Piensan que estoy feliz,
lo confirmo sin mirar,
por miedo a que descubran
que no hay ni una pizca de verdad.
En silencio empiezo a llorar
mientras sonrío frente a los demás.
¿Será que alguien entenderá
y me querrá acompañar?
Me muestro fuerte,
lo aparento con claridad,
pero por dentro pregunto
quién sanará mi soledad.
Cuando me preguntas “¿estás bien?”
respondo que sí,
aunque sepas
que no es así.
No quiero preocupar,
no quiero molestar,
solo quisiera
que alguien me pudiera mirar.
¿Habrá alguien
que camine este camino conmigo
y me enseñe
que no todo está perdido?
Pero sigo fingiendo
por miedo a ser juzgada,
sigo fingiendo
por miedo a quedar señalada,
sigo fingiendo
por miedo a quedarme sola
entre tanta mirada.