¿por qué?
¿Por qué? ¿Por qué me decís que me extrañás? ¿Por qué creés que siempre voy a estar ahí? Ya me cansé, me cansé de buscarte, me cansé de expresarte lo que siento, me cansé de mirarte a los ojos cuando antes tal vez podía pasarme todo el día mirándote. Me cansé de sentir esto que siento y no siento, me cansé de sentir cosas hacia vos; y yo creo que también merezco esa atención que yo te doy, merezco sentir, merezco sentirme segura con alguien a mi lado, y eso vos no me lo das...
¿Pensaste que con venir un día y decirme que todo está bien, a mí se me iba a pasar el dolor que me dejaste en mi corazón? Y no, no es así.
No es así de fácil como abrir un caramelo y, si ya no lo querés, podés envolverlo de vuelta. Soy una persona y tengo sentimientos.
Antes te podría haber dicho que te quería, pero ahora te diría que te quiero, pero lejos.
No te das cuenta del caos en el que me metés cada vez que te aparecés.
Dicen “si la amás, dejala ir”, pero yo ya sé que no me amás, porque volvés para volver a verme sufrir.
Sabés que cuando volvés me duele verte, y ahí es cuando te quedás. Pongo stop y me tratás como si fuera un juego. Te reís, decís “no seas exagerada”. Já… “exagerada”. Exagerada se dice ahora cuando alguien quiere hacerse bien uno mismo…
No me tomás en serio y yo ya no puedo, ya no puedo permitirte esto.