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​¿Qué sería de mí sin vos? ​Y la respuesta es simple: ​Nada. ​Las mañanas…

​¿Qué sería de mí sin vos?

​Y la respuesta es simple:

​Nada.

​Las mañanas serían tomar mate solo.

​Pero no es el mate,

Es el ritual que se muere.

Es el silencio de la pava que ya no calienta agua para los dos

es la amargura que no se comparte.

Una rutina hecha de ausencia.

​Sería caminar una vida vacía,

como una casa que se quedó sin muebles,

solo con el eco de los pasos que dimos juntos.

Un camino largo, sí,

pero sin el por qué

de la llegada.

​Serían series sin ver,

porque la pantalla necesita dos risas,

dos manos buscando un lugar recostados en la cama.

Sin tu comentario tonto,

la ficción no vale la pena.

​Y la cama... ay, la cama.

Sería solo un mueble frío,

una tabla donde el cuerpo intenta descansar.

Una cama sin pasión,

sin el desorden, sin la entrega total,

es solo la prueba de la más grande de las soledades.

​Sin vos, mi amor,

no me falta una mitad.

Me falta el todo, el destino y mi motor.

Sería un tipo a la deriva,

esperando que el día se termine.