S

“Quédate, aunque no me ames”

“Quédate, aunque no me ames”
No te vayas todavía,
que la noche recién empieza a doler,
y hay palabras colgando en el aire
que no aprendí a decir sin tu piel.

Quedate un instante más,
como quien duda antes de cerrar la puerta, como si el tiempo pudiera torcerse
y elegir otra respuesta.

No te lleves así de golpe
todo lo que en vos dejé,
porque voy a quedarme vacía
en el mismo lugar donde te encontré.

Mirá que el silencio pesa
cuando no estás para romperlo,
y este amor, aunque herido,
no aprendió todavía a perderlo.

No te vayas aún,
porque no sé vivir sin ti,
me enseñaste todo
menos a dejarte partir.

Las entrañas de mi corazón
se deshacen de solo pensar
que tus manos no me rozarán más.

Quedate… aunque sea por costumbre,
aunque sea por última vez,
que hay despedidas que matan despacio y esta ya empezó a doler.