Quemaras las naves cuando estés lista
Me dieron de a martillazos en el corazón
Y no lo rompieron
Solo descubrieron
Más profundidad que un pozo ciego
Que siempre está lleno
De olor a lluvia, jazmín y menta
Que las malezas siguen ahí
No poblaron ni la mitad
Ni me pudieron gobernar
Estoy siendo guiada por el sol
Y navegando la marea
Mi muelle es la tierra
Y cada rincón fertil
Dónde pueda brotar
Y dormir con la luZ de las estrellas
Mi luna está ordenada
Y mis ojos más brillantes
Que destello de la mañana.