Querido yo,
ya ha pasado un tiempo,
y aunque no lo creas,
mírame: hemos llegado lejos.
Querido yo,
después de tantos sueños,
luego de tantas ilusiones,
mírate: hemos llegado lejos.
Querido yo,
hemos caído bajo, sí;
pero nos hemos levantado.
Hoy te hablo para un futuro lejano,
recordándote lo lejos que hemos avanzado.
Querido yo,
hemos ganado tanto,
hemos cumplido tantas promesas nuestras,
hemos fallado y aprendido,
y aquí estamos: seguimos nuestro camino.
Querido yo,
ya es hora de irme,
pero te abrazo para cuando estés triste.
Mírate, mírame:
todo sucede por algo;
sigue adelante, lo haces bien;
en este camino te acompañaré.
Recuerda cuidar tu corazón también.