"¿QUIÉN TE DIÓ EL DERECHO?"
¿Quién te dio el derecho de gustarme tanto,
de entrar en mis días sin pedir permiso,
de habitar mis pensamientos con encanto
y dejar mi razón en un caso omiso?
¿Quién te dio el derecho de gustarme tanto,
de colarte en mis suspiros sin aviso,
de hacer que mi pecho, en su quebranto,
te extrañe incluso sin haber un compromiso?
¿Quién te dio el derecho de gustarme tanto,
de hacer que mi mundo gire si tú pasas,
de pintar mi calma con tu encanto
y volver mi lógica un puñado de brasas?
Quien te dió permiso de estar en mí,
como un fuego suave que arde sin razón.
¿Quién te dio permiso de hacerme sentir
que tu ausencia pesa más que tu atención?
¿Quién te dio el derecho de gustarme así,
con esa intensidad que quiebra el pecho,
de colarte en mi alma sin decir que sí,
y hacer de mi deseo un maldito despecho?
¿Quién te dio el derecho de adueñarte de mi piel,
de incendiar mi calma con solo pensarte,
de volver cada noche un cruel carrusel
donde tu nombre arde sin tocarme?
¿Quién te dio permiso de entrar tan hondo,
de romper mis muros con tu indiferencia,
de hacerme rogar, en este amor sin fondo,
por una migaja de tu maldita presencia?
¿Quién te autorizó a temblarme en la voz?
a ser el motivo de mi insomnio callado,
a dejarme rota y pidiéndole a Dios
que te saque de mí, y dejarte enterrado.
-Marie Rivera