Resignada a sentir
Todo empezó
como si fuera un beso encantador en febrero.
Las horas parecían eternas,
y el aburrimiento me tenía atrapada…
hasta que vi tus movimientos
y deslumbraste en mis pensamientos.
Estoy perdiendo el aliento,
estar contigo es todo lo que quiero.
Pasan los meses y no puedo,
estoy sola otra vez.
Estoy alucinando esta vez,
mis ojos solo existen para ti.
Y el calor de mis manos sin ti
me obliga a mentir.
Dos años sin respuestas
y no puedo dormir.
Me pregunto si valió la pena,
o si solo jugaste con mi mente…
o tal vez fui yo
quien cambió de repente.
Ya no creo en la suerte,
aunque tu sonrisa muerde
y el corazón me duele,
con un dolor que no se pierde.
Tu amor me hizo dudar,
pero la religión de tu amor
me vino a “salvar”.
Y solo sé
que estoy atrapada cada vez más.
Y aunque intenté olvidar tu nombre,
tu eco sigue viviendo en mí.
Ya no espero milagros,
ya no espero respuestas…
solo acepto lo que duele,
porque fui yo quien eligió sentir.
Y aunque ya no crea en la suerte
ni en promesas que se rompen sin avisar,
me quedo aquí,
en este lugar donde duele…
porque esta vez,
ya no quiero pelear.
N