Ritual de dos almas
El incienso ofrenda su último aliento,
blanco fulgor desprende la luna,
dos corazones laten sedientos,
al fundir sus almas en una.
El silencio es protagonista.
Las caricias firmas corporales;
pieles desnudas de artistas
con deseos terrenales.
Una risa suave es complicidad
guardando un momento precioso,
en un cofre de eternidad
de placeres gloriosos
.