Semilla de esperanza.
En lugares donde el sol parece callar,
los pequeños buscan la luz entre sombras,
y las manos cansadas sostienen sueños
que aún quieren florecer.
El mundo escucha si abrimos el corazón,
si compartimos abrigo y cuidado,
si hacemos caminos donde antes había silencio,
y dejamos brillar un poco de calma.
Que cada gesto sea un puente,
cada sonrisa, un refugio,
y que la bondad se expanda
como semillas que encuentran tierra fértil.
Porque la fuerza de la humanidad
se mide en lo que damos a quienes esperan,
y cada acto de ayuda
siembra esperanza que nunca se pierde.
I