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Sigo buscando en cada sombra del espejo: tu rostro, para mí es un espectro…

Sigo buscando en cada
sombra del espejo: tu rostro,
para mí es un espectro
que me deja la boca abierta,
que abre alas de mis sueños
y los pone a volar,
que me conecta con los cables
de mi silencio y tu respiración.

Te sigo buscando, en medio de
un poema gris que se llevó el inverno,
en las partituras que he dejado
de oír en las 500 madrugadas
desde que tú no estás.

En la habitación solo caben las
vocales de tu nombre,
el iceberg de tus besos
que acaban con la sequía
cruel de mis labios
al besar.

Te sigo buscando mientras
el calendario no deja de pedalear
en la pared,
mientras que esos periódicos
y la TV solo hablan de Messi
en el mundial.

Mi angustia sigue,
mi dolor pesa más,
mi soledad es la carreta
que viaja a kilómetros
de ti desde que tú no estás.