Sigo intentado arrancarme la corona de la cabeza
Cumplis en enero, pero tu vida es una fiesta constante.Eso fue lo que nos mató, simplemente somos diferentes.
Vos disfrutas de la música fuerte y chaparte con minas con quienes no sabes ni el apellido.
En cambio, yo aprendí a disfrutar de mi propia compañía.
Ah, 12 de enero.
Seguro estás soplando las velas con las mismas caras de siempre.
Caras que voy a ver en las historias de Instagram.
¿Aún te juntas con 14 de septiembre?
Quien se cortaba con un cuter luego de discutir con su papá.
Apuesto a que si le arremangas el suéter, se le ven las cicatrices todavía.
¿Aún te juntas con la pecosa?
Con las que fui a sus XV a pesar de no recordar si entablamos conversación.
Pero qué mal me caía.
¿Aún te juntas con P?
Quien en personalidad era la personificación de un teletubbie.
Que dulce que era, pero que fuera de lugar que quedaba con vos.
¿Aún te juntas con B?
Quien parece tanto muerta por dentro como por fuera.
Sonreile un poco a la vida, flaca.
¿Aún te juntas con 15 de abril?
Quien tenía la misma empatía que un tacho de basura.
Ojalá que te hayas alejado por tu bien.
Ah, 12 de enero.
Debo reconocer que aún tengo ese recuerdo.
Donde me humillaste por no tener buena economía como para ir al shopping.
"Deja de tomarte todo tan personal" me decías.
Creo que es demasiado tarde.
¿No sentías que cuando discutias conmigo, discutias con un espejo?
Los dos somos muy parecidos.
Incoherentes, resentidos.
Me enteré que le dedicaste 10 páginas de odio a 6 de marzo.
Pero después el más maduro emocionalmente eras vos.
Hipócrita.
Ah, 12 de enero.
Todavía sigo intentando arrancarme la corona.
Aquella corona, rodeada de espinas, que tardaste 2 años en ponerme.
Mientras la tuya esta ornamentada en joyas preciosas y coherencia.
12 de enero.
Feliz cumpleaños.