Sin despedida
Te odio.
Te odio por hacerme querer a alguien que no eras.
Pero cuando suena tu canción,
la canto como si aún fuera nuestra.
Como si aún pudiera volar hacia ti
con esas alas de sueño que guardé
para un solo día.
Ese día nunca llegó.
El tiempo se detuvo como una película rota,
tu rostro se superpone en cada recuerdo,
y la siguiente escena…
nunca llega.
Aunque esté en el infierno,
caminaría contigo.
Eso dije.
Eso juré.
Pero tú te fuiste sin decir adiós.
Ahora lloro sin derramar una lágrima.
Las vacié todas.
Cada una de ellas
mientras te esperaba aquí,
en este lugar donde el invierno no termina
y las flores hace tiempo que se marchitaron
Mi único deseo eras tú.
Por favor.
Quédate.
Pero ya no ruegas.
Ya no quedan lágrimas que vaciar.
Te fuiste sin decir adiós
y yo aprendí a vivir sin esa despedida
Ahora cierro la película.
Borré tu canción de mi playlist.
Ya no te odio.
Ya no te espero.
Ya no te quiero.
Ese es mi nuevo deseo.
Y por primera vez…
me encontré siendo yo misma.