Sociedad de espías del romance
Sociedad de espías del romance,
rodeada de agentes del odio,
predicando amor donde es pecado,
caminando en espinas de frialdad
que aclaman sensibilidad en cada esquina.
Tan impregnada está la ciudad
de silencios y ausencias...
Sociedad de espías de la pasión,
tarareando lenguajes prohibidos,
corazones bajo llave,
y el miedo —carcelero—
apretando fuerte las llaves.
Sociedad que respira derrota,
que palpita el hielo antes que la entrañable llama.
Sociedad que se entrena en la derrota
para no tener que amar.
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