solo amo a las mentiras
No sé por qué me duele tanto pensar que no vas a volver.
Porque, para ser realistas, te inventaron unos ojos que por error vieron amor en una mirada ajena.
Te inventaron una locura de tres futuros hijos y un perro.
Te creo un pensamiento irrealista.
Te siguieron la corriente unos oídos que fingieron escuchar un “te quiero”.
Y una persona imaginaria me robó el corazón entero, completo… hasta el trozo más pequeño.