Solo fue un sueño:
Soñé que te había perdido.
Al contarte sobre el sueño, te reíste y me preguntaste: ¿Y lloraste?
Yo te menti diciendo que «no». Porqué sí lloré.
Luego, me llamaste tonta porque eso “nunca iba a pasar”.
¿Nunca iba a pasar?
¿Dónde estás?
No importa, fue solo un sueño.
Es solo un sueño, tú aún estás aquí.