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sos mi contradicción..

sos mi contradicción..
Lo amé,
y decirlo no me pesa,
porque fue real,
porque fue distinto,
porque hubo una intensidad que no se repite
ni se explica.

Fue lindo.
De esos lindos que no gritan,
que se quedan quietos en el pecho
y aparecen cuando menos lo esperás.
Fue un amor que llegó sin pedir permiso
y se quedó el tiempo suficiente
como para cambiarme algo adentro.

Pero también,
qué contradicción tan cruel,
hay días en los que deseo
no haberle conocido nunca.
Y no porque no haya valido la pena,
sino porque ahora sé
lo que es sentir así,
y no saber dónde ponerlo.

Coincidíamos en los mismos lugares,
en los mismos eventos,
cruzábamos el mismo aire
sin mirarnos.
Éramos dos extraños perfectos,
completos en nuestra ignorancia mutua.

Y a veces pienso
que me habría gustado
que siguiera siendo así.
Que siguiera siendo alguien más
en una multitud conocida,
un rostro sin historia,
una posibilidad que jamás existió.

Porque conocerlo fue hermoso, sí,
pero también fue aprender
que hay encuentros
que dejan huella
aunque no se queden.

Lo amé,
y no me arrepiento.
Pero hay una parte de mí
que extraña a la versión mía
que aún no sabía
lo que era perder algo
tan lindo
sin haberlo tenido del todo.

Y ahí vive la contradicción:
agradecer lo vivido
mientras deseo, en silencio,
haber seguido pasando a su lado
sin saber su nombre,
sin sentir su ausencia,
sin cargar este amor
que fue tan real
como imposible de olvidar.